El uso de la Inteligencia Artificial en salud: apoyo útil, pero nunca sustituto del médico

Columnas de Expertos Opinión

Por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, Especialista en Derecho Médico

El acceso a herramientas de Inteligencia Artificial (IA) ha transformado la forma en que muchos pacientes buscan información sobre síntomas, diagnósticos y tratamientos. Cada vez más personas utilizan estas plataformas para comparar lo escuchado en sus consultas médicas, intentando validar o ampliar las explicaciones recibidas. Sin embargo, esta práctica debe abordarse con precaución y entendimiento.

La IA orienta, pero no puede evaluar clínicamente

Aunque la IA facilita orientación básica y ayuda a estructurar preguntas más precisas, es imprescindible recordar sus limitaciones. Estas herramientas no conocen la historia clínica, no realizan examen físico y no interpretan emociones, elementos esenciales para un diagnóstico certero y un manejo adecuado.

La IA procesa texto; no evalúa signos vitales, no observa lenguaje corporal ni analiza contexto emocional. Por eso, su función debe considerarse estrictamente complementaria.

La relación médico–paciente sigue siendo irremplazable

La interacción directa entre médico y paciente continúa siendo el pilar fundamental de cualquier proceso de atención. La comunicación clara, la ética, la escucha activa y la sensibilidad humana son compromisos que solo pueden ofrecer los profesionales de la salud.

Reducir la consulta a un simple intercambio de datos es un error. Diagnosticar y tratar enfermedades requiere juicio clínico, experiencia y responsabilidad profesional.

Riesgos de confiar en exceso en la IA

Cuando los pacientes comparan respuestas generadas por IA con las orientaciones médicas, pueden surgir discrepanciasque afecten la confianza médico–paciente. Esta confianza es esencial para la adherencia al tratamiento y la evolución clínica.

Además, ninguna herramienta de IA asume la responsabilidad legal y ética que corresponde al médico. Las plataformas tecnológicas no sustituyen criterio profesional ni pueden ofrecer recomendaciones personalizadas con seguridad comparable.

La IA como apoyo responsable

La IA puede ser útil para aclarar dudas generales, permitir que los pacientes formulen mejores preguntas y facilitar el entendimiento de términos médicos. Sin embargo, su función debe limitarse a la orientación informativa.

El diagnóstico, el tratamiento y la valoración de riesgos son tareas exclusivas del profesional de la salud.

La Inteligencia Artificial representa una herramienta poderosa para apoyar la educación sanitaria, pero no reemplaza la práctica médica. El uso responsable requiere entender sus límites y preservar la confianza en el vínculo médico–paciente, componente esencial de toda atención segura y humana.

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