Por: Dr. Leonardo Andújar Zaiter – Especialista en Derecho Médico
En los procesos de responsabilidad médica, suelen confrontarse dos conceptos fundamentales: la verdad médica y la verdad jurídica. Aunque se relacionan, no siempre coinciden. Comprender sus diferencias es esencial para abogados, médicos, jueces y pacientes involucrados en procesos judiciales por mala praxis.
¿Qué es la verdad jurídica?
La verdad jurídica es aquella que se demuestra dentro del proceso legal, construida a través de pruebas, testimonios, expedientes clínicos e informes periciales, y finalmente valorada por el juez.
No se presume; se prueba.
Su existencia depende de lo que pueda acreditarse dentro del expediente judicial y no, necesariamente, de lo que ocurrió en realidad desde el punto de vista médico.
¿Y qué es la verdad médica?
La verdad médica está basada en la ciencia, la práctica clínica, los protocolos y la evidencia científica.
Describe lo que realmente sucedió desde el punto de vista biológico, fisiológico o asistencial.
Sin embargo, si esta verdad no se documenta o no cumple con los requisitos procesales para ser presentada como prueba, puede no tener valor jurídico, aunque sea científicamente cierta.
Cuando ambas verdades no coinciden
El sistema judicial no actúa sobre percepciones, sino sobre lo que se demuestra legalmente. Por eso, en muchos casos de mala praxis, la verdad médica puede existir, pero no traducirse en verdad jurídica por falta de pruebas, errores en el expediente clínico, fallas en la cadena de custodia o informes periciales deficientes.
En el tribunal, la verdad se construye a partir de:
-
El expediente clínico correctamente redactado.
-
Los informes de expertos y peritajes médicos-legales.
-
La coherencia entre testimonios, documentos y evidencia científica.
-
La correcta valoración del juez, dentro del debido proceso.
El rol del juez y los retos en valoración médica
El juez es quien otorga fuerza legal a las pruebas presentadas. No obstante, surge una pregunta clave:
¿Están los jueces preparados para comprender y valorar correctamente pruebas técnicas médicas?
Para tomar una decisión justa en casos de responsabilidad médica, el juzgador debe tener una mínima comprensión de:
-
Medicina legal y derecho médico.
-
Protocolos asistenciales, guías clínicas y lenguaje técnico.
-
Limitaciones y alcances de una prueba pericial.
Sin esa formación, aumenta el riesgo de decisiones incorrectas o distanciadas de la realidad médica.
Reflexión final
La justicia no se basa únicamente en lo que ocurrió, sino en lo que se puede probar.
Por ello, médicos, abogados, peritos y jueces deben actuar de forma articulada, ética y técnicamente competente.
¿Poseen los jueces la formación necesaria para valorar adecuadamente las pruebas en casos de mala praxis médica?
