​Músculo: La medicina olvidada de la salud pública

Columnas de Expertos Educación Opinión

El músculo es la medicina que nos estamos recetando mal: Una propuesta de salud pública

​Por: Dr. Cristian Antonio Escarfuller Olivo
Pediatra, Neonatólogo e Intensivista Perinatal

​Durante décadas, hemos visto al músculo esquelético simplemente como el motor que nos permite movernos. Sin embargo, la medicina moderna ha dado un giro radical: hoy sabemos que el músculo es, en realidad, el órgano endocrino más grande y potente del cuerpo humano.

​Al contraerse, nuestros músculos funcionan como una farmacia interna. Liberan sustancias llamadas mioquinas —agentes antiinflamatorios y metabólicos— y estimulan la producción de BDNF (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro), fundamental para la neuroplasticidad, la salud mental y la producción de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

​La cruda realidad financiera

​Al analizar el Presupuesto 2026 del Ministerio de Salud Pública, disponible en la sección de Transparencia Institucional de su plataforma oficial, observamos una radiografía reveladora de nuestro sistema. Destinamos más de 14.7 mil millones de pesos exclusivamente a la adquisición de productos farmacéuticos. Esta cifra es una evidencia clara de un modelo de salud que apuesta mayoritariamente a la curación farmacológica después de que la enfermedad ha aparecido, en lugar de priorizar la prevención desde la raíz.

​¿Es sostenible seguir gastando miles de millones en tratar complicaciones de enfermedades crónicas —diabetes, hipertensión, sarcopenia— cuando muchas de ellas podrían mitigarse drásticamente mediante la prescripción de ejercicio físico supervisado?

La propuesta: «Centros de Bienestar Activo»

​Proponemos la creación de Centros de Bienestar Activo en cada comunidad. No hablo de gimnasios convencionales, sino de centros de salud preventiva dotados de personal calificado —médicos del deporte, fisioterapeutas y nutricionistas— que conviertan el ejercicio en una medicina dosificada, segura y accesible para todos.

​Este modelo propone un convenio de pasantías con estudiantes de término de las ciencias de la salud, garantizando un servicio profesional y ético sin incurrir en costos operativos excesivos. Un adulto mayor con masa muscular preservada es un ciudadano autónomo, menos dependiente de los servicios hospitalarios que hoy están colapsados por complicaciones prevenibles.

​El llamado a la acción

​El ahorro fiscal que obtendría el Estado al reducir la carga hospitalaria por complicaciones crónicas es la inversión más inteligente que podemos realizar para este 2026. Es hora de dejar de ver la salud solo en el frasco de pastillas y empezar a verla en la capacidad de nuestro cuerpo para mantenerse fuerte.

​El músculo es nuestra mejor póliza de seguro de vida. Como sociedad y como Estado, tenemos la responsabilidad de transformar el modelo de atención. Es hora de cambiar el paradigma: Menos farmacia, más músculo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *