InfoSalud/ WASHINGTON D.C. – El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), bajo la dirección de Robert F. Kennedy Jr., ha marcado un hito en la salud pública estadounidense al presentar las nuevas directrices dietéticas federales. La medida rescata el formato piramidal —ahora invertido— y se alinea con el movimiento Make America Healthy Again (MAHA), priorizando la «comida de verdad» y desplazando el enfoque tradicional hacia los carbohidratos.

Un giro radical: De «El Plato» a la Pirámide MAHA
Tras más de una década utilizando el formato de «Mi Plato» (MyPlate), el Gobierno retoma la estructura de pirámide, pero con cambios sustanciales en su jerarquía. La nueva guía prioriza el consumo de proteínas de alta densidad y grasas saludables, dejando en la base mínima a los granos y cereales, anteriormente considerados el pilar de la dieta americana.
“Por fin estamos reajustando nuestro sistema alimentario para apoyar a los agricultores, ganaderos y empresas estadounidenses que producen alimentos reales”, afirmó Brooke Rollins, secretaria de Agricultura (USDA), destacando que este cambio busca revertir décadas de fomento a los alimentos ultraprocesados.

Claves de la nueva Guía Alimentaria:
La actualización, que ha sido celebrada por activistas de wellness y figuras como Vani Hari (The Food Babe), establece cinco pilares fundamentales:
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Prioridad Proteica: Se recomienda un consumo de entre 1.2 y 1.6 gramos por kilo de peso corporal, abarcando fuentes animales (carne roja, aves, pescado, huevos) y vegetales de alta densidad.
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Grasas Naturales: Se incentiva el consumo de lácteos enteros, aguacate, aceite de oliva y grasas animales, rompiendo con la tendencia histórica de las dietas «low-fat».
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Guerra a los Ultraprocesados: El Gobierno señala directamente a los productos empacados y bebidas azucaradas como motores de la crisis de enfermedades crónicas.
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Eliminación de Edulcorantes: Se prohíbe el uso de azúcares añadidos y edulcorantes no nutritivos en menores de cuatro años.
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Restricción de Carbohidratos: Se sugiere una reducción drástica de carbohidratos refinados (pan blanco, tortillas de harina) y se reconoce que dietas bajas en carbohidratos pueden mejorar patologías crónicas.
Impacto en el sector médico y pacientes
Para los profesionales de la salud, este cambio representa un giro hacia la medicina preventiva basada en la nutrición, alejándose de la dependencia farmacológica que el secretario Kennedy Jr. ha criticado severamente.
El movimiento MAHA, impulsado por una fuerte base en redes sociales, ve en esta medida una victoria frente a la industria farmacéutica y alimentaria. Sin embargo, la guía también plantea un reto para la práctica clínica diaria: la transición de un modelo de manejo de enfermedades a uno de soberanía alimentaria y prevención.


Por fin, Gracias Dios Mio…..