¿Cuándo preocuparnos por el pie plano en los niños?

Columnas de Expertos Opinión

Por el Dr. Carlos Barrera Pantaleón — Ortopeda y Traumatólogo

El pie plano infantil es una de las consultas más habituales en ortopedia pediátrica. Se caracteriza por la pérdida del arco longitudinal interno del pie y por una posición en valgo del retropié cuando el niño está de pie.

En la mayoría de los casos (alrededor del 90%) el pie plano es idiopático, es decir, no se identifica una causa específica. El 10% restante puede estar relacionado con malformaciones esqueléticas como las coaliciones tarsianas o con enfermedades neuromusculares, entre ellas la parálisis cerebral infantil.

Pie plano fisiológico: lo que es normal según la edad

Todos los niños, desde el nacimiento hasta aproximadamente los 3 o 4 años, presentan un pie plano fisiológico. Esto ocurre debido a:

  • La grasa plantar medial

  • La laxitud cápsulo-ligamentosa

  • La inmadurez muscular propia de esta etapa

El arco plantar comienza a formarse después de los 3 años gracias a la reducción de la grasa subcutánea, el fortalecimiento muscular y la disminución de la laxitud ligamentosa.

En algunos casos, el arco puede no ser evidente hasta los 10 años, y aproximadamente un 5% de la población nunca desarrolla un arco plantar marcado, sin que esto represente necesariamente una patología.

Clasificación: pie plano flexible vs rígido

El pie plano infantil se clasifica en dos grandes tipos:

Pie plano flexible

Es el más común y suele ser benigno.
El arco aparece cuando el niño se pone de puntillas.

Pie plano rígido

El arco no aparece en ninguna posición y puede indicar una causa subyacente que requiere estudio.

¿Cuándo debe preocuparnos el pie plano en los niños?

Aunque la mayoría de los casos no producen molestias, es importante identificar señales de alarma que ameritan consulta con ortopedia infantil:

  • Dolor en la planta del pie, tobillos o rodillas

  • Fatiga o limitación para correr y realizar actividades deportivas

  • Pie plano rígido y doloroso

  • Caídas frecuentes o torpeza al caminar

Estos signos pueden sugerir una alteración estructural o funcional que debe evaluarse a tiempo.

Importancia de la evaluación médica

Durante el crecimiento, el seguimiento integral del niño es esencial.
Ante cualquiera de los síntomas mencionados, es recomendable acudir a una valoración ortopédica para determinar el origen del pie plano y ofrecer el tratamiento más adecuado según cada caso.

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