EL FRACASO DE 20 AÑOS EN PREVENCIÓN DE VIOLENCIA DE GÉNERO

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NUEVO ESTUDIO DEMUESTRA QUE EL ENFOQUE EN EL «NARCISISMO» ERRÓ EL DIAGNÓSTICO CLINICO

InfoSaludRD/ Santo Domingo.- El mensaje central que la Fundación Manantial de Vida quiere enviar hoy a toda la nación es urgente y no admite dilaciones: La violencia intrafamiliar grave no es un simple problema de mal carácter, de falta de valores o de mala educación; es una crisis de salud mental y neurobiológica desatada. El estudio se llevó a cabo con privados de libertad condenado por violencia extrema (Homicidio), por 6 meses han sido analizado de manera profunda con una muestra de 25 privados de libertad.

La investigación trataba de comprobar que el resultado del estudio cualitativo por 7 años que realizó la Fundación Manantial de Vida, donde aseveraba que las condiciones mentales de los feminicidas muchas veces eran compartidas por personas que cometían otros actos de violencia indistinto y que la raíz de la violencia que lleva al feminicidio, también provocaba otro tipo de violencia que no se visibilizaba.

Los datos arrojados por nuestra nueva investigación son alarmantes y se sostienen con total solidez sobre tres grandes pilares que la prensa y las autoridades llamadas a impartir justicia deben conocer hoy mismo:

Primero: El 84% de los agresores evaluados sufre una ruptura rígida de la realidad, clínicamente denominada Trastorno Delirante Persecutorio. Nuestros datos demuestran de forma contundente que 21 de cada 25 hombres evaluados operan bajo una distorsión cognitiva inamovible.

  • Los feminicidas con esta condición. Fuera de la casa, ante la sociedad, pueden parecer hombres completamente normales, educados, trabajadores y funcionales en sus empleos o vecindarios; pero al cruzar la puerta de sus hogares, experimentan un quiebre de la realidad. Sostienen la firme e inquebrantable convicción de que su esposa está tramando un complot, un engaño o un daño en su contra. Interpretan una llamada perdida, un saludo neutral o una salida ordinaria como un ataque deliberado. Por lo tanto, cuando estos sujetos agreden física o verbalmente, en sus mentes no están cometiendo un crimen; están ejecutando lo que la ciencia forense clasifica como una agresión defensiva anticipatoria. Golpean bajo la creencia biológica e irracional de que se están protegiendo de un peligro inminente.

Segundo: El 68% de los sujetos analizados opera bajo un ‘Secuestro de la Amígdala’ permanente, provocado por Trauma Crónico acumulado. Más de dos tercios de la muestra, es decir, 17 de los 25 evaluados, registran indicadores clínicos activos de trauma severo o estrés postraumático. La neurociencia contemporánea nos da la respuesta a esta tragedia. El trauma temprano reconfigura de forma permanente el sistema nervioso autónomo.

Esta condición en el caso de feminicida quiere decir: Ante cualquier discusión cotidiana de pareja o una simple elevación en el tono de voz, el cerebro de estos hombres sufre un ‘secuestro amigdalino’. El centro del miedo y la supervivencia bloquea por completo la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro encargada de la lógica, el juicio, el análisis de riesgos y el control de los impulsos. El cerebro racional sufre un apagón total. La agresión violenta resultante no es un acto meditado, voluntario ni planeado; es una descarga límbica automática de supervivencia visceral.

Tercero: El 40% de los evaluados presenta Adicción Afectiva Relacional, la variable patológica que perpetúa la circularidad crónica del maltrato. Un total de 10 de los 25 participantes registran indicadores clínicos activos de un enganche afectivo severamente desadaptativo.

En el caso de los feminicidas: Estos hombres experimentan un pánico estructural, obsesivo y biológico al abandono. Cuando perciben que la pareja intenta poner distancia, establecer límites o iniciar una separación, sus niveles de ansiedad se vuelven completamente intolerables, disparando en su organismo un verdadero síndrome de abstinencia emocional. Es en ese punto crítico, donde recurren a la violencia reactiva coercitiva: golpean, humillan o amenazan como una estrategia desesperada para forzar la sumisión y evitar la separación física de la figura de apego, perpetuando el ciclo destructivo de agresión y reconciliación compulsiva.

LA SOLICITUD DE LA FUNDACIÓN: PROHIBICIÓN ABSOLUTA DE LA MEDIACIÓN TRADICIONAL

Basado en esta evidencia científica incontrastable, la Fundación Manantial de Vida emite hoy una alerta roja institucional a los estamentos judiciales y legislativos de la República: Se declara la contraindicación absoluta de la mediación tradicional o conciliación de pareja en casos de violencia intrafamiliar sin una evaluación diagnóstica correcta.

Obligar a una mujer a sentarse a mediar, a firmar actas de mutuo acuerdo o acuerdos de paz con un hombre cuyo aparato cognitivo está bloqueado por una rigidez delirante y cuyo cerebro sufre apagones prefrontales automáticos por trauma, es una debilidad institucional que eleva exponencialmente el riesgo de feminicidio. Un cerebro secuestrado por el miedo, el trauma y la paranoia es biológicamente incapaz de comprender, asimilar o respetar un acuerdo basado en la lógica o la empatía. Exponer a las víctimas a estos espacios de falsa conciliación es sentenciarlas a muerte. Este dato confirma que más que ordenes de alejamientos deberíamos intervenir clínicamente, ya que este podría ser inocentemente culpable, o sea que nuestra propuesta no salva solamente a la mujer, sino que salva a los hombres de si mismo- lo salvaremos a los dos como haría una sociedad justa.

PROPUESTA DE REDIRECCIONAMIENTO CLÍNICO

Para desmantelar de raíz la violencia en el país, tras 10 años de evolución metodológica y trabajo continuo con privados de libertad condenados por violencia extrema, nuestra fundación difiere de los modelos de atención, que se han utilizado para prevenir el flagelo. Nuestra intervención en estos últimos 7 años se orienta a tres líneas de intervención individual especializada de alta intensidad:

  1. Protocolos Clínicos Informados en Trauma: Utilizando terapias de vanguardia internacional para desensibilizar la alarma biológica de la amígdala y ampliar la ventana de tolerancia al estrés vincular.
  2. Reestructuración Cognitiva: Intervenciones psicoterapéuticas profundas dirigidas específicamente a desmantelar los esquemas rígidos de sospecha, sesgos de atribución hostil e ideaciones delirantes.
  3. Desmontaje de la Adicción Afectiva por Trauma de Apego: Talleres clínicos enfocados en romper los esquemas de indefensión aprendida, tratar el síndrome de abstinencia afectiva y reconstruir el autoconcepto y la soberanía personal de los beneficiarios.

Ponemos estos hallazgos a la entera disposición del Estado dominicano y de la sociedad, con la firme convicción de que solo entendiendo la raíz neurobiológica del problema podremos salvar vidas y detener la epidemia de la violencia intrafamiliar y en todas sus manifestaciones.

Como vicepresidenta de la Fundación Manantial de Vida, y en el marco de nuestros 26 años de historia institucional, entendemos con absoluta claridad que transformar la realidad clínica de los agresores en nuestros consultorios no es suficiente si el sistema jurídico general sigue operando a ciegas. Los hallazgos de esta línea de investigación de más de 10 años, demuestran de forma irrefutable que el andamiaje legal actual posee graves zonas de sombra y vacíos normativos que desprotegen sistemáticamente a las víctimas.

Aclaración Institucional

Desde la Fundación Manantial de Vida consideramos importante precisar que la violencia no debe ser entendida exclusivamente como un fenómeno asociado a un solo género. La evidencia científica y la experiencia acumulada en nuestros procesos de investigación e intervención indican que los factores psicológicos, emocionales y conductuales que favorecen las dinámicas de violencia pueden estar presentes tanto en hombres como en mujeres.

Reconocemos que existen mujeres que presentan patrones psicológicos asociados a conductas violentas, manipuladoras o abusivas, al igual que hombres que son víctimas de estas dinámicas. Sin embargo, muchos hombres afectados carecen de las herramientas psicológicas y educativas necesarias para identificar, comprender y denunciar estas formas de violencia, lo que contribuye a su invisibilización.

Por esta razón, consideramos urgente fortalecer los procesos de psicoeducación dirigidos a toda la población, promoviendo el desarrollo de competencias en inteligencia emocional, identificación de señales de riesgo, resolución pacífica de conflictos y construcción de relaciones saludables.

Los programas desarrollados por la Fundación Manantial de Vida han sido diseñados a partir de hallazgos científicos, investigaciones de campo y evidencia empírica acumulada durante años de trabajo en prevención e intervención de la violencia. Este enfoque basado en evidencia ofrece mayores garantías de efectividad y contribuye al diseño de estrategias más integrales, inclusivas y sostenibles para la reducción de la violencia en todas sus manifestaciones.

 

 

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