Por Johanny Corona
El tratamiento de la obesidad está entrando en una nueva etapa. En pocos meses, el panorama ha comenzado a cambiar con la llegada de opciones orales que buscan simplificar el manejo del peso y ampliar el acceso a terapias que hasta hace poco estaban dominadas por medicamentos inyectables.
La conversación ya no gira solo en torno a la eficacia. También incluye comodidad, adherencia al tratamiento y facilidad de uso. En ese contexto, la aprobación reciente de nuevas alternativas por vía oral marca un cambio importante dentro de la medicina metabólica, aunque su uso sigue requiriendo indicación médica, seguimiento clínico y una evaluación individualizada.
Como señala la doctora Nalini Campillo, especialista en diabetes y nutrición, el momento actual refleja una evolución importante en el tratamiento del exceso de peso. Más allá de la novedad del formato, el debate se centra en cómo estas herramientas pueden integrarse de manera segura y efectiva a la práctica clínica.
Wegovy oral: una nueva etapa para la semaglutida
Uno de los avances más comentados de este año ha sido la llegada de Wegovy en pastilla, presentado por Novo Nordisk como la primera opción GLP-1 para pérdida de peso en formato oral y como la única tableta de semaglutida aprobada por la FDA para este fin en adultos.
Su principal atractivo es trasladar al formato diario oral una terapia ampliamente conocida dentro del manejo del peso. Sin embargo, como ocurre con otros tratamientos de esta clase, su uso debe ajustarse a las indicaciones médicas y formar parte de una estrategia integral que incluya alimentación, actividad física y monitoreo profesional.
Foundayo: una nueva opción oral en el manejo del peso
El segundo gran movimiento llegó el 1 de abril de 2026, cuando la FDA aprobó Foundayo (orforglipron) para reducir el exceso de peso y mantener la reducción a largo plazo en adultos con obesidad o con sobrepeso y al menos una condición relacionada con el peso, en combinación con dieta reducida en calorías y actividad física.
De acuerdo con la FDA y con Eli Lilly, Foundayo es una tableta de uso diario. Una de sus características más destacadas es que no necesita tomarse en ayunas y puede ingerirse con o sin alimentos, sin restricciones de comida o agua, lo que podría facilitar la adherencia en algunos pacientes.
¿Qué cambia realmente con estas opciones orales?
La relevancia de estos tratamientos no está solo en que sean pastillas. También está en que amplían el abanico terapéutico para personas que podrían beneficiarse de un medicamento para el control de peso, pero que encuentran barreras prácticas o personales frente a los inyectables. Esa mayor flexibilidad, sin embargo, no elimina la necesidad de evaluación médica ni garantiza los mismos resultados en todos los pacientes.
En el caso de Foundayo, la FDA reportó que los ensayos clínicos que respaldaron su aprobación mostraron una reducción de peso estadísticamente significativa y clínicamente relevante frente a placebo tras 72 semanas de tratamiento. Lilly informó que, en ATTAIN-1, los adultos que tomaron la dosis más alta y permanecieron en tratamiento perdieron en promedio 27.3 libras, equivalente a 12.4% del peso corporal, frente a placebo.
Un cambio importante, pero no una solución automática
El entusiasmo que generan estos avances debe ir acompañado de prudencia. Foundayo incluye advertencias y precauciones importantes, entre ellas riesgo de tumor de células C de la tiroides, pancreatitis, reacciones gastrointestinales severas, lesión renal aguda asociada a deshidratación y otros eventos que requieren vigilancia.
Por eso, esta alternativa no debe interpretarse como una simplificación absoluta del tratamiento, sino como una nueva etapa en la que la medicina metabólica dispone de más herramientas. La decisión sobre cuál terapia usar, cuándo usarla y en qué paciente sigue dependiendo de la evaluación médica, del perfil clínico individual y del seguimiento continuo.
Las pastillas son un avance increíble, no sustituyen ni bloquean el uso de los inyectables. Ambos formatos seguirán conviviendo según la necesidad de cada paciente. En medicina, los inyectables siguen siendo el estándar de oro para muchos casos por su biodisponibilidad.
La obesidad es una condición compleja y multifactorial. Los nuevos tratamientos orales pueden representar una opción relevante para algunos pacientes, pero su verdadero valor estará en cómo se utilicen dentro de un abordaje integral, sostenible y centrado en la salud.
