La Sociedad Dominicana de Infectología advierte que RD no debe copiar cambios en vacunas infantiles de EE. UU.

Infectología Nacionales Noticias Locales Políticas de Salud

Santo Domingo, R.D. —La Sociedad Dominicana de Infectología (SDI) emitió un documento de posición (Enlace documento publicado) ante decisiones recientes en Estados Unidos en materia de vacunación infantil, y advirtió que estos cambios no deben traducirse automáticamente en modificaciones del esquema dominicano sin una evaluación técnica local y regional.

En su comunicado, la SDI explica que los calendarios nacionales se ajustan según la carga de enfermedad, el riesgo poblacional, las coberturas, el desempeño del sistema de salud, el acceso y la oportunidad de vacunación, además de la capacidad de vigilancia epidemiológica. Por ello, una medida tomada para un país —con su propia epidemiología e inequidades— no debe asumirse como aplicable a República Dominicana sin análisis formal.

Decisiones recientes en EE. UU.: qué se ha informado

Según lo comunicado en ese país, se han adoptado cambios que aumentan el peso de enfoques como la decisión clínica compartida y/o restringen recomendaciones universales hacia grupos de alto riesgo. Entre los ejemplos mencionados por la SDI se incluyen decisiones relacionadas con:

  • Hepatitis B al nacimiento, bajo un modelo de decisión individual cuando la madre es HBsAg negativa.

  • Actualizaciones del esquema infantil en las que algunas vacunas se desplazan hacia categorías de alto riesgo o decisión compartida (p. ej., influenza, rotavirus, hepatitis A, meningococo, entre otras), manteniendo disponibilidad y cobertura, pero cambiando el carácter de recomendación universal.

República Dominicana: por qué EDA, rotavirus y hepatitis A son estratégicas

La SDI subraya que en República Dominicana las enfermedades diarreicas agudas (EDA) continúan siendo un evento de alta morbilidad, especialmente en población pediátrica, con potencial de brotes asociados a agua, saneamiento e higiene. En ese contexto, considera epidemiológicamente coherente sostener y fortalecer intervenciones preventivas costo-efectivas, incluyendo vacunación.

  • Rotavirus: La SDI enfatiza que reducir su peso programático no estaría alineado con la protección pediátrica en un entorno donde las EDA siguen siendo un evento de vigilancia sensible.

  • Hepatitis A: Desde la perspectiva de salud pública, comparte determinantes con EDA (agua/alimentos), por lo que reforzar prevención primaria se considera coherente con la realidad regional, incluyendo escenarios de brotes.

Meningococo: decisiones basadas en riesgo y preparación ante brotes

La SDI señala que las recomendaciones de meningococo (ACWY y B) requieren lectura fina, ya que el riesgo puede concentrarse en brotes, conglomerados, instituciones cerradas y grupos específicos. Por eso, plantea que el enfoque adecuado no es “copiar o eliminar”, sino asegurar capacidad de respuesta a brotes y protección de grupos de riesgo, con lineamientos claros para actuación rápida si cambia el patrón epidemiológico.

Posición de la SDI

La SDI sostiene que:

  1. Las decisiones de EE. UU. deben entenderse dentro de su realidad sanitaria y no traducirse automáticamente en cambios locales.

  2. En RD, donde las EDA siguen siendo relevantes para vigilancia y respuesta, es consistente proteger activamente a la niñez, incluyendo vacunación contra rotavirus.

  3. La vacunación contra hepatitis A debe mantenerse como herramienta de salud pública cuando el contexto lo indica, incluyendo prevención y control en brotes.

  4. Frente a enfermedades con potencial de brote como meningococo, el país debe priorizar criterios técnicos, vigilancia y capacidad de respuesta, con rutas claras para indicación de vacuna en riesgo aumentado.

  5. La decisión compartida es útil en clínica, pero en salud pública puede generar inequidad si la oportunidad de vacunación depende del acceso, continuidad de atención o alfabetización en salud.

Recomendaciones

A) Para autoridades sanitarias (MSP / PAI / instancias técnicas)

  • Mantener decisiones del esquema nacional basadas en evidencia y en epidemiología dominicana, con revisión técnica formal antes de cualquier modificación inspirada en cambios externos.

  • Fortalecer vigilancia sindrómica y microbiológica de EDA y eventos de brote, integrada a respuesta rápida.

  • Sostener coberturas altas y oportunidad de vacunación en la niñez.

B) Para prestadores y redes (público/privado)

  • Reforzar consejería: las vacunas no son “tendencias”, son herramientas calibradas al riesgo local.

  • Priorizar oportunidad de vacunación infantil, especialmente en vacunas que previenen hospitalizaciones (p. ej., rotavirus).

C) Comunicación pública

  • Evitar mensajes que importen debates políticos externos. Enfatizar coherencia epidemiológica local, beneficio poblacional y equidad en el acceso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *