Investigación especial | InfoSaludRD
Medicamentos, diferencias en consultas, procedimientos y cobros adicionales continúan afectando el presupuesto de las familias dominicanas. Datos oficiales revelan que los hogares destinaban en promedio RD$4,208 mensuales a bienes y servicios de salud, mientras las autoridades buscan fortalecer la protección económica de los afiliados.
InfoSaludRD/ Santo Domingo, República Dominicana. – Tener un seguro de salud no siempre significa estar protegido de todos los gastos que implica enfermarse en República Dominicana. Para muchas familias, acudir a una consulta médica, adquirir medicamentos o someterse a un procedimiento representa un desembolso adicional que puede comprometer su presupuesto mensual.
Detrás de cada factura médica existe una pregunta que trasciende el ámbito económico: ¿hasta qué punto el sistema de aseguramiento garantiza que las personas puedan recibir atención sin enfrentar cargas financieras excesivas?
Los datos disponibles muestran una realidad compleja. Aunque el Seguro Familiar de Salud ofrece cobertura a sus afiliados, persisten gastos directos relacionados con medicamentos, copagos, diferencias y servicios no cubiertos. A estos se suman situaciones de cobros cuestionados por los usuarios, que han requerido la intervención de las autoridades.

Las familias destinaban RD$4,208 mensuales a gastos de salud
Según cifras del Banco Central, procedentes de la Encuesta de Salud 2022 y divulgadas por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) en febrero de 2025, los hogares dominicanos gastaban en promedio RD$4,208 mensuales en bienes y servicios de salud.
Ese monto equivalía al 18,3 % del ingreso promedio de RD$22,977 utilizado como referencia en la encuesta.
En términos nacionales, el gasto anual estimado de los hogares alcanzaba RD$181,428 millones, equivalentes al 2,9 % del producto interno bruto (PIB) del período analizado.
Estas cifras permiten dimensionar el impacto económico de la atención sanitaria, aunque corresponden a 2022 y no representan necesariamente el gasto actual de los hogares en 2026.

Los medicamentos concentran más de la mitad del gasto familiar en salud
Uno de los hallazgos más relevantes es el peso de los productos farmacéuticos.
De acuerdo con los datos presentados por SISALRIL, los medicamentos representaban el 55,3 % del gasto de los hogares en bienes y servicios de salud, por un monto anual estimado de RD$100,270 millones.
Esto significa que una parte considerable de los recursos destinados a la salud se concentraba en la compra de medicamentos, un componente especialmente relevante para pacientes que requieren tratamientos continuos.
En enfermedades como hipertensión, diabetes y otras condiciones crónicas, la necesidad de adquirir medicamentos regularmente puede convertirse en una obligación económica permanente.
La situación plantea interrogantes sobre la suficiencia de las coberturas farmacéuticas, la disponibilidad de medicamentos y el acceso a tratamientos oportunos.

¿Cuánto representa realmente el gasto de bolsillo?
Las estadísticas internacionales ofrecen otra perspectiva del problema.
Según los datos del Banco Mundial, basados en las cuentas nacionales de salud, el gasto de bolsillo representó el 25,06 % del gasto corriente total en salud de República Dominicana en 2023, último año disponible en la serie consultada.
Este indicador mide la proporción del gasto sanitario financiada directamente por las personas al momento de recibir servicios o adquirir productos de salud.
No debe confundirse con el porcentaje del ingreso familiar destinado a gastos médicos, ya que ambos indicadores utilizan bases de cálculo diferentes.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que el gasto de bolsillo constituye un indicador fundamental para evaluar la protección financiera de la población y las desigualdades en el acceso a los servicios sanitarios.
Cuando una persona debe utilizar ahorros, solicitar préstamos o posponer otras necesidades para costear su atención médica, la enfermedad puede convertirse también en un problema económico.

Cobros adicionales: DIDA evitó pagos por RD$18.5 millones en un mes
La presión económica no se limita a medicamentos o servicios legítimamente sujetos a copagos.
En septiembre de 2026, la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) informó que sus intervenciones durante agosto evitaron desembolsos por RD$18,515,242.74 relacionados con cobros y requerimientos de pago a afiliados.
Entre las situaciones atendidas figuraban diferencias por honorarios médicos, servicios cubiertos por el Seguro Familiar de Salud, negaciones de cobertura y reclamaciones de pagos adicionales en centros privados.
Uno de los casos documentados involucró a un paciente cuya autorización de la ARS establecía una diferencia de RD$19,352, pero al momento del alta se le reclamaron aproximadamente RD$150,000 adicionales.
La intervención de DIDA permitió revisar la facturación y determinar que determinados procedimientos reclamados como independientes formaban parte de la cirugía principal.
Este caso evidencia la importancia de que los pacientes conozcan sus coberturas y puedan verificar los montos exigidos antes de efectuar pagos cuestionados.
No todos los pagos adicionales constituyen irregularidades. Sin embargo, las reclamaciones documentadas muestran que existen situaciones en las que los usuarios necesitan mecanismos efectivos de orientación y defensa.

¿Quién debe asumir las diferencias entre clínicas y aseguradoras?
Otro aspecto de la discusión está relacionado con las controversias administrativas entre las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y los Prestadores de Servicios de Salud (PSS).
La Circular SSRL-INT-2026-002960 de SISALRIL establece criterios sobre auditoría médica, calidad de las atenciones, glosas y pagos entre los actores del sistema.
La DIDA ha destacado que las diferencias derivadas de los procesos de objeción y glosa corresponden a la relación administrativa entre aseguradores y prestadores, y que los montos asociados a esos procesos no deben trasladarse al afiliado.
Esto no elimina los copagos o diferencias legítimamente establecidos en las coberturas, pero sí delimita responsabilidades ante determinadas controversias de facturación.
La protección del paciente exige que las disputas administrativas no se conviertan automáticamente en nuevas obligaciones económicas para quien recibe atención médica.

El gasto público aumenta, pero persisten desafíos de protección financiera
El análisis del desempeño presupuestario de 2025, publicado por el Ministerio de Hacienda, señala que el gasto público en salud alcanzó RD$239,474.3 millones, un crecimiento del 6,5 % respecto a 2024.
Del total, el 92,6 % correspondió a gasto corriente, mientras que una proporción menor se destinó a inversión de capital.
Aunque el incremento presupuestario refleja una mayor asignación de recursos, por sí solo no permite determinar cuánto ha mejorado la protección financiera de los pacientes.
La relación entre inversión pública, cobertura de servicios, disponibilidad de medicamentos y gasto directo de las familias requiere un análisis conjunto.

El riesgo de que enfermarse afecte la economía familiar
La Organización Mundial de la Salud utiliza indicadores de gasto sanitario elevado para identificar situaciones en las que los pagos directos representan una carga significativa sobre los recursos de los hogares.
Este problema resulta especialmente relevante para familias con ingresos limitados, adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas y personas que necesitan tratamientos prolongados.
El impacto económico puede ir más allá del pago de una consulta o medicamento. Cuando los recursos disponibles son insuficientes, las personas pueden verse obligadas a retrasar procedimientos, interrumpir tratamientos o buscar alternativas de atención más económicas.
Por ello, la protección financiera debe considerarse una dimensión esencial del acceso efectivo a la salud.
¿Qué necesita cambiar en el sistema dominicano?
Los datos revisados apuntan a cinco áreas que merecen atención:
- Cobertura de medicamentos: evaluar si los beneficios disponibles responden a las necesidades de pacientes con tratamientos continuos.
- Transparencia en los cobros: garantizar información clara sobre copagos, diferencias y servicios incluidos.
- Fiscalización: fortalecer los mecanismos de supervisión y respuesta ante cobros indebidos.
- Atención primaria: ampliar el acceso oportuno a servicios preventivos y seguimiento de enfermedades crónicas.
- Información pública: actualizar periódicamente los indicadores de gasto familiar, cobertura y protección financiera.
La discusión no consiste únicamente en determinar cuánto invierte el país en salud, sino también cuánto deben seguir pagando las familias cuando necesitan utilizar los servicios.

El desafío: que la cobertura se traduzca en protección real
República Dominicana ha desarrollado un sistema de aseguramiento que ofrece acceso a múltiples prestaciones sanitarias. Sin embargo, los datos sobre gasto familiar y las intervenciones de defensa de los afiliados muestran que todavía existen desafíos importantes.
Reducir los desembolsos evitables, mejorar el acceso a medicamentos y garantizar el cumplimiento de las coberturas son componentes esenciales de una política sanitaria centrada en las personas.
La pregunta de fondo no es solamente cuántos dominicanos tienen seguro de salud, sino cuánto les cuesta realmente enfermarse aun estando asegurados.
Investigación y análisis de datos: InfoSaludRD.
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