Mujeres esperan hasta 16 años para recibir diagnóstico de trastornos hemorrágicos

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Cleveland/París. – Las mujeres pueden esperar entre 14 y 16 años para recibir el diagnóstico de un trastorno hemorrágico, frente a aproximadamente dos años en el caso de los hombres, según un nuevo informe internacional que propone transformar la atención hematológica femenina.

El documento, publicado en la revista científica The Lancet Haematology, advierte sobre brechas persistentes en el diagnóstico, el tratamiento y la investigación de enfermedades de la sangre que afectan de manera particular a mujeres y niñas.

La Comisión sobre Salud Femenina Global y Hematología plantea estrategias para mejorar la detección de trastornos hemorrágicos, anemia, sangrado menstrual abundante, hemorragia posparto, trombosis y complicaciones hematológicas relacionadas con el embarazo.

Los hallazgos fueron presentados durante el Congreso 2026 de la International Society on Thrombosis and Haemostasis, celebrado en París, Francia.

Retrasos de más de una década

Uno de los principales señalamientos del informe es el prolongado tiempo que transcurre entre la aparición de los síntomas y la confirmación de un trastorno hemorrágico en las mujeres.

De acuerdo con la Comisión, ellas esperan en promedio entre 14 y 16 años para recibir un diagnóstico, mientras que en los hombres el tiempo aproximado es de dos años.

El informe plantea como meta reducir ese período a menos de 24 meses para 2035, mediante evaluaciones más tempranas, capacitación de los profesionales y la incorporación de criterios de detección en las guías clínicas.

Bethany Samuelson Bannow, autora principal del documento y directora de Hematología Clásica del Cleveland Clinic Cancer Institute, señaló que las herramientas para cerrar estas brechas ya existen, pero deben aplicarse de manera más uniforme.

“Mejorar la atención hematológica para las mujeres de todas las edades representa una de las oportunidades más claras para fortalecer los resultados de salud a nivel mundial”, expresó la especialista.

Sangrado menstrual abundante, una señal que puede pasar inadvertida

El informe presta especial atención al sangrado menstrual abundante, una condición que puede afectar hasta a una de cada tres mujeres y que, en algunos casos, constituye el primer indicio de un trastorno hemorrágico hereditario.

Sin embargo, los autores advierten que este síntoma suele normalizarse, minimizarse o tratarse sin investigar adecuadamente su posible causa.

La Comisión recomienda incorporar preguntas sobre la salud menstrual en las consultas médicas, utilizar herramientas estandarizadas para evaluar el sangrado y establecer vías de derivación hacia hematología cuando existan señales de alerta.

También propone la detección de deficiencia de hierro, debido a que la pérdida persistente de sangre puede favorecer el desarrollo de anemia, cansancio, debilidad y otras complicaciones.

Brechas durante el embarazo y el posparto

Las mujeres también enfrentan riesgos hematológicos particulares durante el embarazo, el parto y el período posparto.

Entre las recomendaciones del informe figura la adopción de protocolos estandarizados para prevenir y manejar la hemorragia posparto, así como una atención más personalizada para las pacientes con riesgo de trombosis.

La Comisión plantea que las decisiones relacionadas con anticoagulantes y otros tratamientos deben considerar la etapa reproductiva, los antecedentes clínicos y el riesgo individual de sangrado o formación de coágulos.

Asimismo, destaca la necesidad de una mayor coordinación entre hematología, ginecología, obstetricia, medicina interna y atención primaria.

Mujeres siguen subrepresentadas en los ensayos clínicos

El documento también señala que las mujeres continúan teniendo una representación insuficiente en investigaciones y ensayos clínicos relacionados con enfermedades hematológicas.

Esto limita la disponibilidad de evidencia específica sobre la respuesta de las pacientes a determinados tratamientos y sobre las necesidades asociadas con la menstruación, el embarazo y el posparto.

Los autores recomiendan aumentar la participación femenina en la investigación, analizar los resultados diferenciados por sexo y género y destinar mayores recursos a condiciones que afectan de manera desproporcionada a mujeres y niñas.

Pantep Angchaisuksiri, presidente de la International Society on Thrombosis and Haemostasis, consideró que el informe constituye un recurso para médicos, investigadores y responsables de políticas públicas.

“Las mujeres enfrentan desafíos únicos relacionados con los trastornos hemorrágicos y de coagulación a lo largo de sus vidas; sin embargo, muchos aspectos de su atención siguen sin ser reconocidos o estudiados en profundidad”, manifestó.

Principales recomendaciones

La Comisión propone varias medidas para cerrar las brechas en la atención hematológica:

  • Reducir el tiempo de diagnóstico de los trastornos hemorrágicos.
  • Evaluar rutinariamente el sangrado menstrual abundante.
  • Ampliar la detección de deficiencia de hierro y anemia.
  • Estandarizar los protocolos frente a la hemorragia posparto.
  • Personalizar el manejo de la trombosis durante el embarazo y el posparto.
  • Actualizar las guías clínicas.
  • Capacitar a médicos y otros profesionales de la salud.
  • Incrementar la participación de mujeres en los ensayos clínicos.

Samuelson Bannow sostuvo que una acción coordinada entre la atención clínica, la investigación y la educación permitiría ofrecer diagnósticos y tratamientos más oportunos.

El informe no plantea que todas las mujeres con menstruaciones abundantes tengan un trastorno hematológico, pero recomienda buscar atención médica cuando el sangrado sea persistente, interfiera con las actividades cotidianas o esté acompañado de cansancio intenso, mareos, palidez u otros síntomas.

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