Santo Domingo, R.D.– La República Dominicana ha logrado avances significativos hacia la cobertura universal de salud en los últimos años, aunque todavía enfrenta desafíos estructurales como la mortalidad materno-infantil y el impacto de los accidentes de tránsito en la salud pública, según un análisis presentado por el especialista Alberto Castillo Aroca.
Castillo Aroca abordó el tema durante la conferencia magistral “Sostenibilidad del sistema de salud dominicano”, realizada en el auditorio de la Biblioteca Octavio Antonio Cardenal Beras Rojas de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), donde planteó la necesidad de impulsar una “revolución sanitaria digital” que transforme el sistema sanitario nacional.
Durante el encuentro, dirigido a estudiantes, profesores y comunicadores, el especialista analizó la evolución del sistema de salud entre 2020 y 2026, destacando que el país ha ampliado el acceso a los servicios mediante la expansión del Seguro Familiar de Salud (SFS) en sus regímenes contributivo y subsidiado.
Según explicó, este proceso ha permitido que la República Dominicana se posicione entre los países de la región con mayor nivel de aseguramiento nominal, facilitando el acceso financiero de la población a los servicios sanitarios.
El análisis también resaltó la expansión de la red pública de salud, con la entrega de nuevos hospitales, la habilitación de centros de atención primaria y la incorporación de tecnología médica como tomógrafos, mamógrafos 3D e incubadoras.
De acuerdo con los datos presentados, en 2025 la red pública registró cerca de 7.9 millones de consultas y más de 600 mil procedimientos quirúrgicos, reflejando un aumento en la capacidad de atención del sistema sanitario.
Entre los avances epidemiológicos recientes citó la reducción de casos de dengue, con ausencia de muertes en el período analizado, así como el fortalecimiento del modelo HEARTS para el control de la hipertensión arterial, que da seguimiento a cientos de miles de pacientes.

No obstante, el especialista advirtió sobre varias “paradojas estructurales” del sistema de salud dominicano. Entre ellas, mencionó la persistencia de muertes maternas e infantiles por causas prevenibles, a pesar de que cerca del 99 % de los partos se realizan en centros de salud.
Otro desafío señalado es la alta siniestralidad vial, que describió como una “epidemia silenciosa” por su impacto en mortalidad, discapacidad y presión sobre los servicios de emergencia. En ese sentido, propuso fortalecer las políticas de seguridad vial, incluyendo la implementación de sistemas de fotomultas y una regulación más estricta del transporte en motocicletas.
Asimismo, el análisis advierte sobre el impacto del envejecimiento poblacional y el aumento de enfermedades crónicas, lo que obligará a reforzar la atención primaria y adoptar nuevas herramientas tecnológicas para la gestión sanitaria.
Según Castillo Aroca, el futuro del sistema de salud dominicano dependerá de su capacidad para avanzar hacia un modelo basado en inteligencia sanitaria, que utilice datos clínicos e inteligencia artificial para anticipar brotes, identificar riesgos y mejorar la toma de decisiones en salud pública.
Durante la conferencia también se presentó el documento “Decálogo de la Revolución Sanitaria en República Dominicana”, leído por el embajador Fausto Jáquez, que plantea una hoja de ruta para fortalecer el sistema de salud con énfasis en predicción epidemiológica, ética médica y desempeño institucional.
La actividad rindió homenaje al doctor Bernardo Defilló y contó con la participación del ingeniero Osiris de León, además del apoyo de la Universidad Católica Santo Domingo, el Círculo de Periodistas de la Salud (CIPESA) y los medios Portada Médica y Nuevo Eco.Net.
